jueves, 9 de marzo de 2017

El timo de la eutanasia: Lourdes pasó de estar desahuciada a sentirse amada

Con 46 años, el cuerpo de Lourdes se paralizó por completo debido a una enfermedad rara. «Durante año y medio, como me encontraba mal, fue la excusa perfecta para dejar de ir a Misa». Poco después, empezó a tener problemas para tragar y respirar, y la ingresaron en el hospital. Allí la visitó un sacerdote amigo de su hija. «Empezamos a hablar y, poco a poco, me fui desahogando hasta que me encontré haciendo una confesión profundísima». 

A partir de entonces, la estancia de Lourdes en el hospital cambió por completo. «Empecé a experimentar una sensación de paz… Notaba una alegría dentro de mí que no era normal». Tras la confesión llegó la comunión y tras la conversión llegó el empeoramiento de la salud física. Se pasó cinco años en cama. «Los neurólogos dijeron que ya no podían hacer nada más por mí, que la enfermedad era degenerativa, irreversible y terminal, y me mandaron a casa llena de tubitos». Por aquel entonces Lourdes pensaba que el Señor la llamaba a su presencia y «en los momentos más duros y más difíciles, cuando parecía que me podía el sufrimiento, el dolor y el cansancio, decía: “Señor, ya no puedo más, porque la cruz se me hace muy pesada y no valgo para esto, soy demasiado debilucha”».

Tras cinco años, con infecciones constantes y cuando los antibióticos ya no hacían efecto, ocurrió el milagro. «Un sábado, mientras leía el Evangelio noté una sensación muy rara. ¡Podía moverme! Mi marido me sentó en la cama y pude sujetar la cabeza y el tronco, cosa que llevaba ocho años sin poder hacer». Al día siguiente, «pude ducharme y salir a la calle. Nos fuimos a Misa a dar gracias a Dios».

El timo de la eutanasia
Ahora Lourdes está recuperada y «veo que incluso durante estos ocho años en los que aparentemente ante el mundo era una inutilidad es cuando mi vida ha tenido más sentido. Es maravilloso poder amar y ser amado, que es para lo que hemos sido creados».

Lourdes ofreció su testimonio antes del documental El timo de la eutanasia, que fue proyectada este miércoles durante la muestra de cine Madrimaná. El filme «traslada el mensaje de que las personas enfermas no desean morir sino ser cuidadas, amadas y respetadas», según los organizadores.

Madrimaná continúa hasta el sábado en el cine Dreams (C/Silvano, 77) con tres preestrenos más (cada día a las 20 h.): Una historia de locosMañana empieza todo y Felices los que lloran.

José Calderero

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