domingo, 12 de febrero de 2017

La libertad religiosa debe ser intocable y el aborto es «inmoral»: así opinan los ciudadanos de EEUU

La tendencia es clara. Estados Unidos es cada vez más provida y apuesta decididamente por defender a ultranza uno de los derechos de los que siempre ha hecho gala: la libertad religiosa. Y este movimiento no se da porque se esté produciendo a golpe de decretos de los gobernadores o de la nueva administración Trump, sino que responde al sentir del estadounidense de la calle.

Que hay más conciencia a la hora de proteger la vida humana así como de la importancia de la religión en la vida del país ha quedado acreditado en dos macroencuestas realizadas por Marist Poll para los Caballeros de Colón, una asociación católica laica con 1,7 millones de euros y que realiza una importante labor social y asistencial.

El caro ataque a la vida y a la libertad religiosa de Obama y Hillary Clinton
El ataque de Obama y su administración a la libertad religiosa con su Obamacare y con el ofensivo informe de la Comisión de Derechos Civiles, o las declaraciones de Hillary Clinton sobre que una mujer debería poder abortar hasta el mismo día del parto, han sido aspectos clave que han podido llevar a los demócratas a sucumbir ante el polémico Donald Trump.

A la luz de los datos de la encuesta que mostraremos a continuación se entiende así que el nuevo presidente de Estados Unidos haya anunciado que va a suprimir la enmienda Johnson de 1954, que debe su nombre al entonces senador Johnson y más tarde presidente del país. Establecía que los credos religiosos y otras organizaciones exentas de impuestos no pueden posicionarse políticamente haciendo campaña o apoyando a candidatos a cargos políticos.

Las hermanitas de los pobres fueron demandadas por Obama y tras un largo periplo judicial finalmente las religiosas lograron vencer a la administración

La libertad religiosa, por encima de las leyes del gobierno
De este modo, la encuesta realizada a casi tres mil personas de EEUU, y con un margen de error de 1,9 puntos, afirma que nueve de cada diez estadounidenses considera la protección de la libertad religiosa como una prioridad. Desglosando esta cifra se observa que el 57% lo describe como una “prioridad inmediata” y un 32% como una “prioridad importante”.

Además, no se trata de una cuestión partidista puesto que el 51% de los que se declaran independientes, el 55% de los demócratas y el 66% de los republicanos hablaron de una “prioridad inmediata”.

Pero esta "prioridad inmediata" de la libertad religiosa, ¿hasta dónde llega? Según la encuesta, el 65% de los estadounidenses cree que este derecho debe ser protegido incluso cuando entre en conflicto con leyes del gobierno, frente al 25% que opina lo contrario. El resto se muestra indeciso.

Los estadounidenses, favorables al nombramiento de Gorsuch
Igualmente, los encuestados son partidarios a nombramientos como el del juez Gorsuch para ocupar el asiento vacante en el Supremo tras la muerte de Scalia. En este caso el 80% ve importante o muy importante que se nombren jueces para este cargo que hagan una interpretación de la Constitución tal y como la harían los que la redactaron. 

Recientemente, los Caballeros de Colón también publicaron otra encuesta realizada por el Marist Poll sobre el aborto. E igualmente mostraba una tendencia hacia los postulados provida a pesar de que la división en Estados Unidos es a día de hoy bastante grande en este aspecto.

Contra la financiación pública del aborto
Así, una mayoría abrumadora de los estadounidenses (un 83%) se muestra contrario a que se financien con sus impuestos los abortos en el mundo, dando así también legitimidad a una de las primeras medidas tomadas por Trump al llegar a la Casa Blanca consistente en cortar el grifo a grupos como Planned Parenthood para actuar en el extranjero.

Son mayoría, aunque no tan evidente (61%), los ciudadanos norteamericanos que también están en contra de que se financien abortos con fondos públicos en el interior de EEUU. En este caso, casi nueve de cada diez republicanos cortaría la financiación, por casi el 40% de los demócratas.

Por otro lado, aunque un 52% de los encuestados se declara pro-choice (proelección) frente a un 42% provida y un 6% de indecisos, la mayoría apuesta por poner límites y restricciones al aborto.  Para ello un 74% afirma que el aborto sea permitido como máximo al primer trimestre del embarazo y una mayoría pide que el Supremo avale estas restricciones.

Y yendo a otra dimensión, casi seis de cada diez estadounidenses (59%) cree que el aborto es moralmente incorrecto. Así lo afirman ocho de cada diez votantes de Trump por casi la mitad de los que votaron a Clinton.

"Alentador" para iniciar un nuevo diálogo sobre el aborto
Para Carl A. Anderson, caballero supremo de los Caballeros de Colón, “hay un consenso en los Estados Unidos a favor de las significativas restricciones al aborto y este denominador común está presente tanto en un partido como en el otro, e incluso entre un número importante de aquellos que son proelección”.

Por ello, añade el líder de esta agrupación católica, “esta encuesta muestra que un gran porcentaje de los estadounidenses, de ambos partidos, se encuentran unidos en su oposición al status quo en relación al aborto. Esto es alentador y puede ayudar a iniciar un nuevo diálogo nacional sobre el aborto”.

El momento es preciso. En la calle el movimiento provida va ganando fuerza y consiguiendo importantes victorias logrando cerrar numerosos abortorios en muchos de los estados de la unión. Y aunque aún queda mucho camino, con el nombramiento de Gorsuch en el Supremo, los provida son mayoría en la Corte existiendo además un Gobierno con importantes cargos que se han declarado abiertamente contra el aborto. Esta encuesta simplemente muestra una tendencia que se va acentuando día a día.

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