domingo, 30 de octubre de 2016

Para aprender, Apocalipsis

Apocalipsis significa Revelación. Un apocalipsis es un libro que pretende revelar algo oculto para quienes están llamados a la salvación. En el Nuevo Testamento encontramos un libro, el último, que recibe ese nombre. A los textos que se parecen por su estilo y su mensaje al Apocalipsis del Nuevo Testamento se les llama también Apocalipsis y al género literario en el que se enmarcan se le llama “apocalíptica”. Hay además muchos libros, que no están en la Biblia, que se llaman “Apocalipsis” y tuvieron mucha influencia en la época en la que estaba naciendo el Nuevo Testamento.
La apocalíptica es mucho más que un conjunto de libros, es toda una mentalidad, una forma de enfrentarse con la vida y con los problemas que plantean los acontecimientos. Esta forma de pensar tuvo unas formas propias de expresión que unas veces aparecen más claras y otras menos pero que se deslizaron en algunos libros del AT, principalmente en Daniel y que aparecen con mucha más frecuencia de lo que se cree a lo largo de todo el NT.

ORIGEN DE LA APOCALÍPTICA
Cuando el rey griego Antioco IV de Siria, que dominaba Palestina, quiso que los judíos se sometieran a las costumbres griegas y abandonaran su propia ley, la resistencia judía fue enorme:
• Por un lado hubo un movimiento de resistencia pasiva que condujo al martirio a muchas personas y.  Por otra parte hubo un movimiento de sublevación protagonizado por la familia de Judas Macabeo. De todo esto nos hablan los libros de los Macabeos.
• Hubo además, sustentando toda la resistencia, un movimiento ideológico que hundía sus raíces en las tradiciones literarias y doctrinales de Israel y en la mentalidad de necesidad de salvación que sacudía al mismo mundo helenista contra el que Israel se rebelaba. Un componente esencial de este movimiento es la apocalíptica

DOCTRINAS Y MODOS DE EXPRESIÓN
Hay que distinguir entre doctrinas y modos de expresión apocalípticos. Las doctrinas son muy variadas, a veces casi opuestas, y  tienen muchos matices según los diversos autores pero los modos de expresión, que reflejan una mentalidad y una forma de pensar apocalípticos también, son bastante uniformes y con unas características bastante fáciles de distinguir. La apocalíptica tiene unos rasgos literarios y unos temas ideológicos que no siempre aparecen juntos. Por ejemplo el libro de Judit tiene bastantes temas apocalíptícos y prácticamente ningún lenguaje apocalíptíco. 
Vamos a comenzar por fijarnos en los rasgos literarios (que curiosamente faltan en gran parte en el Apocalipsis de Juan aunque se presente explícitamente como una obra de este género).

CARACTERÍSTICAS DE LA APOCALÍPTICA
La apocalíptíca se caracteriza • Por las abundantes repeticiones • La utilización de largos discursos, • La importancia de las listas y enumeraciones, • El empleo del simbolismo de los números • Las alegorías sobre todo a base de animales • Se utiliza el seudónimo. No se suele mencionar por lo general al verdadero autor, sino que este se esconde detrás de un personaje ilustre del pasado cuyo nombre usurpa y al cual se le atribuyen las revelaciones que el autor expone. • Las revelaciones se conceden en trance visionario, generalmente por medio de sueños que son interpretados por un ángel. • Las obras de este género se presentan además como dirigidas a un grupo de elegidos a quienes se quiere hacer participes de secretos muy escondidos y profundos, pero en realidad buscan la máxima publicidad y difusión.  Sistematizan la historia dividiéndola en períodos y ciclos que se presentan de modo alegórico como profecía ya que lo narra un personaje del pasado.
Por ejemplo en el libro de Daniel un escritor cercano a la época de Jesús, del s. III o II a.C. se presenta como si fuera Daniel que había vivido muchos siglos antes en Babilonia y mediante la visión de la estatua de cabeza de oro, pecho de plata, piernas de bronce y pies de hierro y barro anuncia todo lo que va a pasar hasta la época del escritor. El lector comprende lo que se le está diciendo: así como el pasado estuvo dirigido por la mano de Dios así también el presente nos conduce al futuro que Dios quiere.  Presentan a personajes tipo que resumen en su actuación las fuerzas del bien o del mal. Por ejemplo en el libro de Judit —y este es su rasgo apocalíptico más destacado— Holofernes resume todas las fuerzas hostiles de la historia en contra de Israel y Judit personifica a todo el pueblo judío fiel.

TEMAS
Los temas que aparecen con más frecuencia son:
 Reinterpretación constante de las palabras de los profetas.   Espera febril del fin del mundo que aparece como inminente. Entonces los justos serán liberados: las etapas anteriores de la historia han sido de preparación esta en que se vive es la final . Existencia y actuación profusa de ángeles y demonios • Los últimos tiempos llevan consigo una gran batalla entre países e incluso entre potencias del cielo: ángeles y demonios • Concepción del fin del mundo como una catástrofe cósmica • El tiempo se divide en dos periodos: el presente con toda su historia anterior, malo y perverso, dominado por Satán y el futuro regido por Dios • Destrucción final en los últimos tiempos de los reinos terrenos • Venida de un Mesías que garantiza la salvación para los justos. • Intervención rápida, sorpresiva y definitiva de Dios en la historia del mundo poniendo fin a la misma y abriendo una nueva era que ya está fuera de esta historia. • Salvación paradisiaca. Se resuelve el problema de la retribución mediante la resurrección. • Gloria como estado final de los justos

Dualismo: división neta entre el bien y el mal. El mal domina los reinos terrenos por
lo que tienen que sufrir los justos
Determinismo: sólo pasa lo que está determinado de antemano No hay que hacer mucho hincapié en que muchas de estas características aparecen un poco por todo el Nuevo Testamento y por muchas partes del Antiguo pero hay que destacar que no siempre aparecen bajo la misma forma ni se encuentran todas y cada una en cada texto apocalíptico. Además no aparecen formuladas de forma doctrinal sino en un lenguaje alegórico que introduce al lector en la experiencia de la revelación que transmite. Si se suprime este lenguaje la comunicación se empobrece y el mensaje se hace menos comprensible.

FINALIDAD
La apocalíptica, por tanto, se propone una meta atrevida: leer la historia a la luz del mensaje religioso conocido. Se parte de la historia pasada (que ya hemos dicho que se presenta como futura), pero los hechos no se detallan sino que se insinúan detrás de figuras alegóricas. Estos hechos se unen en una lógica que sólo comprende el que tiene fe. 
Existe un plan de Dios, que dirige la historia y que va conduciendo todo para el triunfo de sus escogidos. Los hechos suceden necesariamente pero el proyecto de Dios no lo comprenden todos sino sólo aquellos que escuchan su revelación que permite ver la orientación general de la historia a pesar de las apariencias. El mensaje apocalíptico es pues un mensaje de consolación para épocas de crisis: No hay que temer a las fieras infernales que se manifiestan en la persecución y el sufrimiento de los justos ya que finalmente Dios intervendrá y pondrá todo en su lugar.
Lo propio del cristianismo es que este mensaje no diluye la responsabilidad del hombre en su actuación histórica: la gran batalla se está librando y está ya ganada pero cada uno tiene que realizarla en su propio corazón y en su propio ambiente. Este mensaje lejos de ser alienante es un impulso para el trabajo y para mejorar este mundo que Dios nos ha dado: ¿Con quién estamos con Dios o con las fuerzas del mal? ¿Con el crucificado fuera de la ciudad o con los crucificadores en los centros del poder? Esa es nuestra batalla apocalíptica

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