miércoles, 31 de agosto de 2016

Reunión de la Comisión Internacional de Monjas en Bolonia

Desde el 31 de julio hasta el 7 de agosto las monjas han tenido la reunión de la Comisión Internacional -CIM.op-, junto a nuestro promotor fr. César Valero op.

La reunión anual de este año doblemente Jubilar, y además en un marco incomparable: la ciudad de Bolonia, a los pies de Santo Domingo porque precisamente en la Basílica Patriarcal de Bolonia reposa el cuerpo de Santo Domingo, en un bello sepulcro de mármol del s. XIII obra de Nicola Pisano. Dónde mejor para, un año más, compartir todo lo que van haciendo, en las distintas Regiones del mundo, donde los 216 monasterios dominicanos, intentan hacer vida y realidad la misión de Predicación. Desde la oración, la liturgia y el compartir fraterno de lo que son y viveb con los grupos que comparten con ellas la Lectio Divina, las fraternidades laicales y tantos otros grupos locales que de un modo u otro beben de la familia dominicana. No podemos olvidar, que las monjas fueron las primeras en la mente y el corazón de santo Domingo, y por tanto toda la Orden debe, de una u otra forma tener los monasterios como punto de referencia, desde la oración sí, pero también por y para la predicación.

La reunión de este año ha sido muy especial: el lugar y las circunstancias, además de las resonancias jubilares, han contribuido especialmente. En ella han terminado de revisar el texto sobre la formación, y han podido compartir los ecos de la nueva Constitución Apostólica Vultum Dei Quaerere, sobre la vida contemplativa femenina, y todo lo que de bueno ofrece. Aunque intentanron matizar algunos puntos concretos, que para ellas son peculiares: como la formación, la clausura, las federaciones, el vínculo con los frailes… Constataron, una vez más el gozo de pertenecer a la Orden de Predicadores, y sentirse desde la unidad y la comunión una gran familia, junto a los frailes, las hnas de vida activa y los laicos.

Pudieron compartir un día con el MO fr. Bruno Cadoré op y poner de manifiesto todo esto, y por lo que están dispuestas a seguir trabajando. Ciertamente el deseo es poder ayudarnos, ayudar al MO desde esta Comisión en todos los asuntos relacionados con las monjas, y solicitar su ayuda, entre otras cosas. Con satisfacción han compartido cómo nuestra Orden ha sido pionera en la CIM.op, que recomienda la reciente Constitución.

Pudieron estar una tarde con los hnos reunidos en Capítulo y hacerles partícipes de su trabajo, inquietudes y deseos. Fue gozoso poder estar con ellos además de compartir la liturgia de Vísperas y la cena, y sobre todo la fraternidad dominicana. Quedó claro su interés por las monjas y sus comunidades, y compartieron su inquietud por trabajar juntos en ciertos aspectos que las conciernen, como la promoción vocacional y las fraternidades laicales. Su mensaje también fue concreto: "las monjas nos sentimos parte fundamental en la misión de la Orden, contad con nosotras".

Y para que no faltara nada, el día 4 pudieron asistir a la Audiencia con el Santo Padre y la sorpresa fue mayor, porque nadie esperaba que se pudiera estar con el Papa en familia. La Eucaristía solemnísima de por la tarde, a los pies de ntro. Padre, con el Obispo Matteo Zuppi, cerró una jornada única y excepcional.

Y este año también es especial, porque el próximo se renueva la CIM.op, -como cada tres años-, y de esta manera asegurar tanto el cambio como la continuidad. Días intensos los que han vivido, así como todo lo compartido con las hermanas de Castelbolognese y las dominicas de la beata Imelda que las acogieron con tanto cariño en su casa. La comunión entre las distintas ramas de la Orden, es un punto de referencia especial y único, como única ha sido la vivencia de estos días tan intensos. Se han compartido tantas cosas a nivel de Orden, pero sobre todo la inquietud y el ser propio como servidores de La Palabra, al servicio de la misericordia y la compasión en la predicación.

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