miércoles, 6 de julio de 2016

Cursos de verano Complutense: Fe en Dios Creador, ciencia y ecología en el siglo XXI


Encuentro en la universidad civil de la fe con la ciencia y la ecología

Bajo la dirección de Gerardo del Pozo, del 29 de junio al 1 de julio se ha celebrado en El Escorial el curso Fe en Dios Creador, ciencia y ecología en el s. XXI. Ha estado organizado por la Facultad de TeologíaSan Dámaso” dentro de los cursos de verano de la Universidad Complutense.

La ciencia moderna ha surgido en un contexto socio-cultural en el que estaba presente la fe en Dios Creador. La ciencia es buena y proporciona muchos bienes a la humanidad. Pero no puede responder a las expectativas que se ponen en ella.

Unida a la técnica y puesta al servicio del poder de algunos, nos ha situado en la actual coyuntura de crisis ecológica. Se trata de convocar a un diálogo de la fe y la teología con los que en la Universidad intentan comprender las causas de este desarrollo que se vuelve contra el hombre, buscan orientación moral y quieren comprender las causas de este desarrollo que se vuelve contra el hombre, buscan orientación moral y quieren colaborar desde su propio campo a la superaron de la crisis. “…Porque la ciencia y la religión, que aportan diferentes aproximaciones a la realidad, pueden entrar en un diálogo intenso y productivo para ambas”. (LS n:62); “…Es justo alegrarse ante estos avances, y entusiasmarse frente a las amplias posibilidades que nos abren estas constantes novedades, porque «la ciencia y la tecnología son un maravilloso producto de la creatividad humana donada por Dios…” (LS. n:102). “…La mirada de la ciencia se beneficia así de la fe: esta invita al científico a estar abierto a la realidad, en toda su riqueza inagotable. La fe despierta el sentido crítico, en cuanto que no permite que la investigación se conforme con sus fórmulas y la ayuda a darse cuenta de que la naturaleza no se reduce a ellas. Invitando a maravillarse ante el misterio de la creación, la fe ensancha los horizontes de la razón para iluminar mejor el mundo que se presenta a los estudios de la ciencia». (Lumen fidei, 577)

En la presentación Gerardo del Pozo dijo que el curso se adhería al movimiento surgido desde la ciencia misma para ampliar el horizonte de la mera razón científica. Se refirió al físico y premio Nobel Ilya Prigogine que abogaba por una nueva alianza entre el hombre y la naturaleza, entre la ciencia y la filosofía. En la ciencia del siglo XIX se había creado una contradicción entre ambas porque su ideal era el de un esquema universal e intemporal, mientras las ciencias humanas se basan en un esquema histórico, ligado al concepto de situaciones nuevas o de estructuras nuevas que se superponen. El desarrollo de la ciencia en el siglo XX habría permitido superar la contradicción al incorporar al seno de la ciencia el cambio y el tiempo. Escribe:buscábamos esquemas globales, simetrías, leyes generales inmutables y hemos descubierto lo mutable, lo temporal, lo complejo”.

La primera jornada estuvo más centrada en la ciencia. David Jou, Catedrático de Física en la Universidad Autónoma de Barcelona, tuvo la conferencia inaugural. Él encarna en su persona y sus escritos la vocación científica y la necesidad humana de ampliar la razón científica con la razón filosófica, religiosa y poética. Desde su condición de físico mostró la existencia de una cierta analogía entre la búsqueda de una ecuación matemática por los físicos y la revelación del principio del mundo del que habla el Génesis.

Marceliano Arranz habló de la filosofía de la creación en el estado actual de la ciencia. Mostró la pertinencia de algunas categorías de San Agustín para incorporar aspectos de la visión del mundo derivados de la ciencia actual. Javier Monserrat mostró cómo la ciencia del siglo XX conlleva el paso de un modo de pensar dogmático a otro de incertidumbre y perplejidad a la hora de interpretar en sentido teísta o ateísta el enigma metafísico del universo. Relacionó la discreción de Dios en su modo de presencia en el mundo con la libertad del hombre ante Dios.
La segunda jornada estuvo centrada en la ecología. Pabló Martínez de Anguita presentó la historia del movimiento ecologista desde el conservacionismo originario hasta hoy. Tambiéél encarna en su vida y en su obra lo que puede ser el ecologismo cristiano. Javier de Cendra Larragán habló del régimen internacional sobre el cambio climático. Analizó desde una perspectiva legal y ética los pasos que en los últimos treinta años han ido dando los gobiernos del mundo hasta llegar a la Conferencia de París en diciembre del año pasado en la que los mismos gobiernos, pensando en sus intereses, asumieron ciertos compromisos ecológicos en relación al cambio climático. El empresario y economista Fernando del Pino lamentó y mostró con datos el giró dado por el movimiento ecologista desde el conservacionismo original hasta posturas ideológicas e incluso tendencialmente totalitarias que han influido e influyen en organismo internacionales. Momento álgido fue el diálogo entre los tres ponentes. Cada uno defendió con firmeza su postura. Pero los tres reconocieron las legitimidad de las posturas de los otros, que venía avalada por una larga dedicación al tema; y coincidieron en la necesidad de un ecologismo cristiano.

La tercera jornada estuvo centrada en la relación Dios Creador con la ecología a la luz de la encíclica Laudato si´ del Papa Francisco. Gerardo del Pozo mostró que Biblia concibe al hombre en relación profunda con la tierra y demás criaturas. Se pone de relieve en los relatos creacionistas del Gn, las descripciones proféticas de los tiempos mesiánicos, la fe en la resurrección y la esperanza en el cielo nuevo y en la tierra nueva. En la conferencia de clausura el Arzobispo de Madrid, Monseñor Carlos Osoro, sostuvo que, dado que la crisis ecológica tiene una raíz humana, será imposible darle respuesta sin la aportación de las tradiciones religiosas y sin un cambio educativo a nivel mundial. No hay ecología sin antropología, ni tampoco se puede«crear un mundo donde haya más justicia social sin esclarecer qué es el ser humano y qué está llamado a ser en la obra de la creación.

Madrid 4-julio 2016
José Manuel Coviella Corripio

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